Tatyana Popova proviene de una ciudad multicultural, Almaty, la capital de Kazakhstan, situada en el corazón de Asia central.

Creció conjuntamente con sus hermanos en una familia que daba prioridad al valor de la humanidad; este aspecto se refleja en la personalidad de Tanya y en las opciones que ella ha decidido tomar en su vida.

Comenzó su primeros pasos de danza siendo una niña; su inclinación hacia la danza ya se mostraba en forma excepcional, tanto, que a la edad de seis años tomó parte en la compañia de danzas “Emilia” ‘ bailando valses.

De jovencita participó como actriz en la compañia teatral “Experiment ” dirigida por Olga Zinovieva , actuando ante audiencias de adultos como de niños, en Russia y Kazakhstan.

Al mismo tiempo se unió a la compañia de ballet-show “ Dilijance” que se especializaba en danzas folklóricas de Asia Central y Europa del Este, ocupando el lugar de primera bailarina.

Se inscribió en la Academia de Musica y Danza J. Elebebok, de importancia nacional, entre cuyos profesores se destacaba en particular Olga Adirhaeva procedente de la reconocida Academia Rusa de Ballet Vaganova de San Petersburgo. El entusiasmo que Olga Adirhaeva despertó en Tatyana por el mundo de la danza imprimió en ella la idea de total dedicación a esta rama del Arte, algo que no ha cambiado.

Cautivada por la belleza y el poder de la aureola de la danza, reforzó sus estudios, su entrenamiento y sus presentaciones para poder ofrecer sus conocimientos en debida forma. Pero, la vida se desenvuelve de manera misteriosa….poco sabía Tatyana que su pasión la llevaría a enfrentarse a otro estilo dentro de la danza, BHARATANATYAM, el estilo fascinante y exótico de la danza clásica del Sur de la India.

Tatyana comenzó sus estudios de Bharatanatyam con Akmaral Kainazarova quien introdujo este estilo de danza en Kazakhstan. Tatyana, encantada por este otro estilo de danza, muy pronto se vió participando en conciertos y festivales organizados por el Centro Cultural Indio y la Embajada de India en Kazakhstan, casi siempre responsable de los roles más importantes.

Un nueva oportunidad se le presentó a Tatyana, la participación en el festival internacional “Voice of Asia” (Voz de Asia) en donde recibió el segundo premio en representación de grupo y el ‘Indian Council For Cultural Relations (ICCR) – (Consejo Indio de Relaciones Culturales) le otorgó una beca por cinco años para estudiar Bharatanatyam en el lugar de su origen, en el Rukmini Devi Arundale College of Fine Arts – Kalakshetra – (Instituto de Arte Rukmini Devi Arundale – ‘Kalakshetra’) en Chennai, India.

La beca dió sus frutos no solo para el cuerpo, sino también para el alma. Tatyana pudo ponerse en contacto con la filosofía y las características tanto de la gente como del lugar; amalgamó su conocimiento adquirido previamente con lo que iba aprendiendo en India lo que le ayudó a moldear su propia personalidad. Todo ello fué muy importante para lograr aplicar sus habilidades para el cumplimiento de la disciplina exigida por el estilo Bharatanatyam.

En India Tatyana, conjuntamente con Fahil Bekmulin, actuó en representaciones de varios estilos de danza; participó como juez en la cadena de televisión Sun TV en el programa “Tillana-Tillana” que busca nuevos talentos; dió clases de Ballet en varios colegios como instructor invitado para los programas extra curriculares de esos institutos. Todas estas actividades fueron grandes oportunidades para familiarizarse con el pueblo de India.

La investigación profunda que Tatyana hizo del estilo Bharatanatyam le reveló ciertos vínculos con la danza del sur de España: “Flamenco”. Esta conexión le fascinó y la inspiró a investigar el mundo de esa danza que los versos de García Lorca le iban revelando. Al completar sus estudios en la Escuela de Danza Kalakshetra , sintió el llamado de las costas moriscas que cobijan las danzas nómadas de los gitanos. Quizás fué el mismo llamado que los gitanos indios sintieron cuando atravesaron Asia y el continente europeo.

Tatyana siguió los pasos de aquellos bailarines que cruzaban la ruta de la seda, a veces al son de guitarras sonoras y el jaleo que finalmente llevaron a Sevilla, España; fue así que Tatyana se inscribió en en la Escuela de Danza Matilde Coral para especializarse en danza española y Flamenco, asistiendo también a clases adicionales en la Academia de Flamenco Manuel Betanzo. Una vez en España, su conocimiento de varios estilos de danza, especialmente su experiencia única con el estilo Bharatanatyam, Tatyana aceptó invitaciones para representar Danzas de India en varias partes de España, ofrecimientos hechos por la Municipalidad de Sevilla, la Embajada de India y la Compañia de Danza Gloria Mandelik. También tuvo el rol principal en la produccion de La Bella Durmiente ofrecida por la Compaña Teatral La Tarasca de Sevilla y en varias otras partes de Andalucía ofreció actuaciones de danza contemporánea. En Sevilla, produjo, hizo la coreografía y bailó, conjuntamente con Belinda Kilpatrick en la exótica produccion “Viaje del Mundo Entero” ofrecida por el grupo espectacular Tan-Bele.

En las actuaciones de Tatyana uno puede concebir la belleza estética dentro de la amplia variedad de movimientos de danza inspirados por el Ballet, Bharatanatyam, Flamenco y danzas étnicas y folklóricas; movimientos que abarcan melodía, ritmo y emociones y que Tatyana Popova trasmite a su audiencia de forma tal que al presenciar su actuación uno puede sentir, oler, y compartir el brillante arco iris de la diversidad humana que ella misma ha vivenciado y lo sigue ofreciendo en todas sus representaciones.